jueves, 20 de junio de 2013

Todas las vidas sin ti se parecen.

Si yo infierno de mi,
perdida ninfa entre peñascos mi corazón navegante.
A nadie debo mi inferior locura,
puesto que reina en prisión mi actitud delirante.
Opto hoy por hundirme entre mis majestuosos lodos.
Tabicar mis párpados con el son de la lluvia en caída libre.
¿A que recurro?
Si yo infierno de mi,
infrinjo lo que los dioses me dictaron.
Oxidado merkaba,
kundalini encadenada.
Tu iris flama blanca para mi alma dilatada.
Tantas vida y yo;
un infierno de mi.
Teorizar mis viejas tierras es mi muda pena,
tocar el espectro de mis viejas pieles.
Mi mas viejos raciocinios,
mis hambres indignas joyas enterradas,
en el suelo donde mis otros huesos esperan.
perdida ninfa entre peñascos mi corazón navegante.
A nadie debo mi inferior locura,
ni la miserable sonrisa que le exijo a cualquier reflejo.
Con amargas ínfulas opto hoy por hundirme en mis lodos.
Y con reconocido lamento vuelve la mariposa a ser gusano.
¿A que recurro?
En donde estés porción de mi,
todas las vidas sin ti,
se parecen.

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