viernes, 24 de mayo de 2013



Cuando me queden dos minutos

Cuando me queden dos minutos me llamaré María
Y así tener dos  minutos de santa.
Me recogeré  el pelo y sentiré en el cuello la electricidad mágica de mi sangre transitando por su despedida.
Cuando me queden dos minutos liberaré a mis huellas,
se las regresaré a mi sombra.
Le cantaré a los pinos de enfrente canciones que le  fueron negadas a los aires.
Uniré piedra y rueda, 
disolveré su distanciamiento haciéndoles revivir aquel momento en el que nos aligeraron la carga.
Me sentare en una estrella para ver el mundo tan pequeño que me sobre espacio en la pupila
y así creer felizmente que no soy nada.
Cuando me queden dos minutos negaré al tiempo.
No existe pasado, presente ni futuro que desplume a mi final.
Cuando me queden dos minutos esquivaré la ultima lanza de los segundos,
pediré la defensa de lo que nunca fui para así volver a ser.