A los dragones,
jovenes y vivaces,
con los miembros frescos.
carne roja en las pleyades,
fuego de mi boca arde.
si te quemo las alas.
no sere culpable;
no tientes dragon mis ojos,
no hagas caer de tu lengua el amor inaceptado,
por que aveces las palabras caen como cadenas.
lleva tu ser hermoso al horizonte nuevo.
seguire envuelo,
seguire aparendo el alma entre amaneceres viejos.
donde la llama en mi calcine a la impaciencia.
a los dragones, los que en tu espejo como dijiste bailan.
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