Me fui dos días
Para cuando regrese,
Para cuando regrese,
Estaba lejana.
Con los ojos grandes después de mirar la montaña mas alta.
Volví del lugar al que me dijeron que no fuera.
Donde su barba se come la piel que mi corazón expulsa.
Me quedo con el puro amor de su caricia.
Aun veo sus manos grandes,
Dándome el abrazo mas divino.
El que me hace pensar que aunque no vuelvas yo te sigo.
La emoción de un tórax que se expande.
Si no eres tu,
Será tu sombra la que me até.


