jueves, 24 de julio de 2014

Somos aves,
aprendí a volar mientras caía. 
Vengo de el árbol que me invito a saltar,
by George Holz
de el mensaje de dios y lo sombrío. 
Colibrí y buitre,
emigramos a lugares lejanos donde el sol abraza hasta el mar,
donde la ola gaviota,
Con la esperanza larga como garza,
nosotras bordamos en el cielo la sonrisa que tu cara hace brillar
y entre la noche y la luna 
nocturnas solemos andar.
Somos cuervo y ruiseñor,
en una rama hacemos con nuestro canto el amor;
ahí donde se ve nacer el alba con el pecho colorido.
las mujeres somos aves,
con las plumas suaves sabemos el aire manejar
y con la vista de un águila sabemos a la liebre matar.
Dulces aves que la vida espera con el día,
con la lluvia en las patas,volamos con alas abiertas al sueño y melancolía,
Entre un trino y otro,
picaflor rápida,
a veces con preguntas negras y alma en el pico.
Con el calor del cosmos atravesamos todo hasta el buen árbol llegar,
el árbol mismo que nos invito a saltar.


domingo, 9 de marzo de 2014


Lo quiero en bicicleta, 
en el alto del bulevar.
Lo quiero mientras camina
con ojos de no olvidar.
Lo quiero con motor,
aun Cuando trato de alejar de mi el tonto rencor. 
Lo quiero mientras lee,
mientras el sol se pone. 
Mi amor por el cabe en cualquier servilleta,
aquí en el parque o mientras los espero ansiosa en la banqueta.



Derecho a estar triste,
y un izquierdo disléxico.
Nuestros pasados,
causa y efectos secundarios.
Perdidas totales,
encuentro conmigo misma inundada en mis lodazales.
Me apego,
a la cuerda bien sujeta de un puente reventado.
La ilusión es madera pesada que al sentir el paso;
cae incuestionable al abismo.



Presa de mi ansiedad quisiera ser otra.
Ya no hacer maletas a cualquier parte,
con aguas de cualquier síndrome sentimental



Se que eres igual de débil,
se que soy igual de fuerte.
Cuestionando sus ojos se mojaron,
me hacen recordar que cuando sonríen son lo que mas amo.



De repente me vi sola,
acompañando a mi mí misma,
y un mosquito me pico,
el olvido me olvidó.
Talvez el mosquito de usted se recordó.


Podrás llamar a mi puerta todo un tiempo,
abrir la ventana de un Zeus equivoco.
Llorar de mi lado mi amor que llueve.
Mi flama que se mueve en cualquier vaga compañía,
anhelo tus ojos, reflejos de ola y tu adiós,
la mas bella leña en la hoguera.
Te ame o amo con juicio de un dos,
división geométrica de lo que nunca existió.