Y nos fuimos,
mezclados en la lluvia que cayo en la coladera,
mojamos el pelo de la rata,
y llovimos de nuevo en la rostro de los amantes en la ducha,
en ese beso en el que estábamos,
como gota resbalamos sobre el muslo de esa joven,
y nos quedamos así,
mojados en su sequía.
La mujer que tenia el aire de nosotros,
el aire que le movió las pestañas cuando se arreglaba el pelo.
El viento simple que la acerco a sus brazos,
los lánguidos brazos de hombre,
nosotros fuimos la flacura de ese hombre;
la sonrisa de esos labios.
curva y línea,
éramos nosotros.
Y nos fuimos,
en informal sin forma.
Mezclados mojamos a los besos,
y nos quedamos así,
como el viento simple que emigro de la sonrisa de tus labios.
